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viernes, 21 de diciembre de 2012

Dalia Capitulo 5


Capitulo 5:
 "La Gema de Losh"


La nieve espeso demasiado durante la noche, mis piernas se enterraban hasta mis las rodillas, en mis pensamientos no hacia mas que preguntarme porque losh no me busco con el tercer aullido, pensé desde que se hubiera aburrido de mi y había vuelto a Cleridem hasta el echo de que fue a buscarme, pero lo secuestraron humanos, lo asaltaron, lo amarraron y lo golpeaban continuamente.
me detuve, la conciencia de dejar a Losh solo no me dejaba seguir. ¿como hallar un lobo en una ciudad como Dollas?
camine hacia la posada y entre a la habitación, todo estaba tal y como había quedado, la fuente volteada en el suelo de madera, el agua sobre la cama y el piso, la puerta del baño abierta y la tina aun con agua.
fui y ordene todo, saque las sabanas mojadas y las mande a limpiar, empaque nuestras cosas y y deje los bolsos sobre la cama, listo para marcharnos.
Comencé a afilar mis cuchillas en el suelo de madera junto a una fogata que recién había encendido.
el suave sonido de la piedra caliza rozar la cuchilla me hizo comenzar a levantar el ego entumecido.
sentí la puerta abrirse y cerrarse, unas patas aproximándose a mi.
no quite la vista del fuego y mis manos siguieron con la cuchilla.
las patas se detuvieron y el cuerpo pesado de losh cayo a mi lado.
al instante me levante y lo mire.
el color de la sangre empapaba el pelaje de losh, en la zona del cuello y pecho.
-Losh!!- llame de inmediato, me arrodille a su lado para tomar su cabeza en mis brazos, su oreja estaba cortada la punta y el pecho tenia un corte ligero -losh! háblame!-
Losh me miro, gruño un poco quejándose de dolor -háblame Losh!- dije al borde de las lágrimas.
el siguió mirándome con desesperación.
busque en su cuello la gema blanca que ocultaba entre su pelaje, no estaba.
-donde estuviste!- le pregunte, me miro queriendo decir la respuesta, pero era en vano no lo comprendía.
-aúlla una vez si es "si", dos si es "no"- dije tratando de calmar la situación. -estas de acuerdo?-
aulló una vez.
-me buscaste al tercer aullido?-
dos aullidos
-que?! porque?-
el me miro con unos ojos profundos.
-estabas enfadado conmigo?-
dos aullidos.
-feliz?-
dos aullidos, y una mueca que podría haber significado "déjate de bromas"
-triste?-
un aullido.
-estabas triste por la que hice...-
un aullido
-quien te hirió- dije de golpe
gimió de manera larga
-John? fue ese idiota?-
dos aullidos lastimeros
-losh! demonios donde fuiste!-
se levanto y se subió a la cama, abrió la maleta y busco entre la ropa hasta hallar el cartel que había guardado de Los gemelos
-que quieres decir con eso- dije tomándolo
se lanzo a la cama cansado.
mire como su pata de metal temblaba y estaba desbocada. una fuerza muy grande debio romperla, pensé y entonces comprendí.
Losh había ido a enfrentar a Joe en el tercer aullido.
me lance a abrazarlo fuertemente y comencé a llorar en su cuello.
-no debiste ir losh! no debiste!- dije tanto con enfado como tristeza.
el aulló una vez, diciéndome "si, si debí"
-no debiste! porque no me fuiste a buscar! soy tu mejor amiga! prometí cuidarte!-
volvió a aullar una vez.
-porque me dejaste de lado Losh... somos un equipo..-
al pronunciar mis palabras me sentí una hipócrita, deje de llorar de golpe y mire a Losh comprendiéndolo todo, comprendiendo lo que Losh sintió al Dejarme sola. -losh... es esto lo que te hice pasar...?- pregunte aun atónita.
aulló una vez y el cielo pareció caerse -perdóname- pedí volviendo a llorar.
Losh se levanto con esfuerzo y lamió las lágrimas que cayeron por mis mejillas.

Al calmarse mas las cosas vende la oreja de losh y su pecho, saque mis llaves y tuercas nuevas para ajustar la pata mecánica de Losh, quedando le como nueva al instante.
Lamente en todo el Proceso no haber ido al segundo llamado de Losh, hubiera evitado que el me diera esa dolorosa lección por mi terquedad.
se quedo dormido mientras le acariciaba su abdomen y sostenía su cabeza en mis piernas, lo sentí vulnerable, tranquilo y descansando. me pregunte como hubiera sido si el hubiera sido el humano y yo el lobo. fue agradable pensar que gracias al destino no fue de esa forma, para empezar Losh y yo nunca hubiéramos sido amigos, por que así fuera esta noche me hubiera devuelto a Cleridem en su lugar, en cambio el se había quedado a darme una lección, perdió parte de su oreja solo por querer enseñarme cuanto le importo.
mire su rostro y estaba profundamente dormido, me incline sobre el y bese su nariz.
-Gracias Losh- susurre -gracias por demostrarme que nunca estaré sola-.
lo deje dormido junto al fuego, apoye su cabeza con unas almohadas, y escribí una nota diciéndole que iría a frijolitas a buscar información de lo ocurrido y la pegue en un lugar visible para el.
me fui de la habitación deseando que descansara lo suficiente como para esta noche.
Joe pudo contra mi y contra losh, pero ambos estábamos separados, juntos le demostraríamos que ganamos la Placa de Caza recompensas por que eramos dos.
Camine hacia Frijolitas cuando veo un montón de personas agrupadas en la plaza riéndose, con curiosidad me acerco a mirar.
había un Artista Callejero, vestido de Payaso de circo, jugaba con 5 pelotas lanzándolas a los aires de diferentes formas, la gente aplaudía y al ver los malabarismos yo también aplaudí.
-Damas y Cabellorosos Señores- hizo una reverencia a todos- han sido un publico excelente pero tengo que retirarme- el payaso me miro directamente a mi.
tomo su sombrero de copa y me lo entrego -señorita, tendrá el placer?- me dijo.
al mirar el sombrero comprendí que deseaba que pidiera las propinas.
pase el sombrero por las personas, estas reían recordando lo que el Payaso había echo y les había resultado gracioso, en una cuenta mental recogí unos $25.000 pero debió haber sido menos de los $30.000.
-aquí tienes- le dije al Payaso que agotado se sentó en la propia maleta que traía.
-que amablee!- exagero el Payaso.
estaba intentando quitarse una ajustada Chaqueta, lo ayude de inmediato de forma atenta y amable.
-gracias- dijo y saco de su bolsillo un papel.
-conoces el origami?- pregunto
-no- dije atenta a como sus manos se movían sobre el papel.
-viaje un tiempo con un Oriental, el me enseño unos truquitos-
sus manos se deslizaron por el papel, doblando y desdoblando, note el extraño color rojo de sus manos, eran cicatrices de quemaduras. por respeto no quise preguntar.
-mira!- exclamo -mostrándome una perfecta mariposa de papel en su mano-
-esta Hermosa- asegure
comenzó a girarla por el aire como si esta estuviera volando, dio una vuelta en el aire-las mariposas son delicadas- dijo llevando la mariposa a otra vuelta frente de mi -tiernas, hermosas- sonrío y la poso en mi nariz -sabias que ellas mueren por un viaje?-
-no- comente
-ellas viajan por conocer a su pareja y viajan devuelta a poner sus huevos, nadie las entiende pero ellas son orgullosas en sus ideales- deja la mariposa de lado y acaricia mi nariz con su dedo
-pequeña, ellas vivirían mas si no viajaran dos veces-
mire al Payaso a los ojos, sus ojos azules y su forma de Hablar, si se le quitaba la entonación exagerada se podría saber quien es.
comencé a quitar la exagerada peluca echa de lana de oveja y entonces veo el cabello rubio de John.
-por que me dices estas cosas?, porque te preocupas por mi?- dije un poco alterada.
el sonrío con angustia, busco sus guantes blancos y se los puso en las manos ocultando sus quemaduras.
-por que al verte sabia que eras de meterte en problemas- sonrío.
-no deberías estar llevándome la delantera en la carrera, en vez de haberme seguido?-
-no sirvo para eso Dalia- dijo con tono cansado -odio ver a la gente sufrir y ver muertes-
-entonces por que te hiciste CR?!- pregunte exasperada
-me gusta ser Cazador, solo que nunca voy por las cabezas, solo busco objetos- dijo sinceramente.
-entonces por que tomaste el Cartel de Joe?-
-molestarte- dijo y me miro -no creí que fueras tan orgullosa como para retarme a una carrera que no haría-
-tu también eres un orgulloso conmigo!-
-jugaba tu juego, pero me canse, no soy todo el día tan cruel con la gente como tu, tengo mis razones-
-y cuales son esas-
-la vida me enseño a ser mas humilde- se levanto de su asiento y guardo sus cosas en la maleta
-eso es lo que me llama la atención de ti, ¿que razones tienes para ser así?-
guarde silencio, no porque no quería que el supiera la razón, sino que por primera vez sentía dudas acerca de por que era de esta forma.
-tengo que irme- dije dándole la espalda
-donde vas?- pregunto
-a frijolitas, Losh llego Herido esta mañana-
-se sobre eso- dijo -estuve con el-
el corazón se me detuvo unos segundos, ¿losh había contado con mi rival?
-creo que ambos son expertos en meterse en líos-
-perdió su gema- le dije
-Joe estaba acompañado, nos atacaron agentes de Lois que protegían a Joe, se lo quitaron al enterarse que podíamos hablarnos-
-necesito recuperarla- sabes donde estará?-
-no lo se- dice tratando de ignorarme
-dices que buscas objetos, la mayoría son recompensas menores, no sobrevivirías con tan poco dinero, como artista callejero solo ganas menos de $30.000, si cazas objetos debes cazar varios a la vez, debes ser un experto-
-gracias por el alago pero si continuo entrometiéndome en sus problemas terminare convirtiéndome en su niñera- tomo su maleta y camino hacia la Calle que llevaba a la posada.
-por favor!- suplique tomándole la mano -los objetos tan pequeños no son lo mio-
se detuvo a mirarme -¿que gano a cambio?- pregunto
-que quieres, dinero?-
el río -ya que sabes que me rendí de ganar los dos millones en el mismo momento en que me retaste, quiero que me las perdones-
-bien, viviré con eso- le digo
-alto, falta una cosa mas- me detuvo
-que- pregunte
-por que es tan importante comunicarte con Losh?- me pregunto
-nos tenemos uno al otro, escucharnos es lo que nos mantiene mas unidos que nunca-
el me miro con comprensión.
-bien, ya que estas dispuesta ha hacer lo que sea, quiero esa cita que me negaste-
-seguirás con eso?- dije enfadada
-no te ayudo- dijo dándome la espalda
-ok! ok!, lo haré- estire mi mano para cerrar el acuerdo
-es un placer trabajar con usted, madam- tomo mi mano y beso mi dorso.
-es un trato- dije
-es un trato- respondió.
Fuimos directo donde Losh y John se habían enfrentado a los agentes de Lois. Era una antigua bóveda de carbón que había sido abandonada con el tiempo.
- Lois sabia algo acerca de la Gema blanca- dijo John -intento tomar la mía-
-como puedes hablar con Losh?- pregunte, el sonrío
-no lo se, mi Gema me ayuda a captar ondas de pensamientos de las personas, eso ayuda en mis búsquedas como Losh con su olfato-
-espera, puedes oír mis pensamientos?-
-no, llegue ala conclusión que con ustedes no puedo porque también poseen una gema-
-los trucos de las hadas no tienen limite- dije
John comenzó a caminar y se arrodillo a recoger con su mano un poco de polvo del carbon que quedaba en el suelo. -quien sera ese tal Lois?-
-no lo se - dije.
unas voces se oyeron venir hacia nosotros. corrimos a escondernos detrás de unos Baúles rotos.
-el, el estuvo anoche- susurro John apuntándome a un tipo que tenia vendada su mano.
-deben haber mas- dijo este, un chico los seguía
-por que es tan importante esa maldita Hada?- pregunto el Chico
-Lois y sus extraños experimentos, nunca entendí que hace con ellas-
-capturemos una y volvamos a cenar, tengo hambre- dijo el tipo del brazo vendado.
se pudieron en medio de la bodega y vi como el chico sacaba un silbato.
las formas talladas me recordó a la que el Hada del fango me había regalado.
el Chico toco el silbido, una melodía hermosa salio de el.
una nube llena de colores se esparció por la habitación y desapareció.
-funciono?- pregunto el Hombre con el brazo vendado.
-shh!- el chico pidió silencio.
John se acerco a mi -el niño llama un hada llamada Arabel, sabes algo?- me susurro al oído.
-Arabel?- pregunte, de algún lado ese nombre me sonaba.
el polvo del carbón se elevo unos centímetros formando Hadas de Minerales, en total habían 20 mirando atentas al chico.
-busco a Arabel- dijo este
-Arabel no puede ser llamada- dijo un Hada y todas comenzaron a cantar lo mismo "Arabel no puede ser llamada", "Arabel no puede ser llamada"
-por que no!?- pregunto el chico
-tu corazón no brilla- respondió otra Hada, todas repitieron lo mismo.
"Arabel no puede ser llamada, tu corazón no brilla"
-que debo hacer para que brille!?- pregunto
-tu no brillaras nunca, tu corazón fue entregada a la codicia- dijo otra Hada.
Las hadas repetían lo mismo una y otra vez.
"Arabel no puede ser llamada,
tu corazón no brilla,
tu no brillaras nunca
tu corazón fue entregada ala codicia"
el chico se enfureció y quiso atacar alas Hadas, estas se convirtieron en polvo nuevamente dejando su canción susurrada en el aire.
-nos vamos- dijo el hombre -el tren saldrá en media hora, Debemos tomar las Cargas y trasladarlas a la casa de Lois-
-bien dijo el chico- saco de su cuello la Gema blanca -creo que quitársela al lobo no valió la pena-
-bota esa por quería, tenemos el silbato- lanzo la Gema de Losh al suelo y se fueron.
corrí a tomar la gema y la empuñe firmemente en mi mano
-eso fue mas fácil de lo que pensé- dije pero John parecía preocupado.
-john? que sucede?-
-tengo la dirección, la leí en la mente del chico-
-eso es bueno - dije -que te preocupa?-
-ocuparon el poder de agradecimiento de Losh-
-que significa- pregunte temiendo no poder comunicarme con Losh nunca mas.
-le pasara lo mismo que a mi, conservara el poder de poder comunicarse con los que tengan la gema blanca, pero no podrá pedir mas regalos a las Hadas, aun que lo merezcan, el agotamiento muestra tu falta de responsabilidad-
sentí un alivio.
-bien, la dirección?- pregunte
el sonrío -soy la niñera-
lo mire confundida,
-te ayudare a capturar a Joe y averiguar que ocultan esos con las Hadas, se que quieres saberlo, tu sonrisa curiosa me lo dice-
sonreí -a cambio de...?-
-la cita-. nos encontramos fuera de la posada a media noche iremos por Joe y ese misterio-
-creo que encontramos nuestro punto en común- dije dejándolo atrás -sabes hacer gatos de papel?- le pregunte
-la curiosidad nos matara como Gatos- dijo
me miro con una sonrisa y de su maleta saco un sombrero de copa, se lo puso y camino hacia algún lugar desconocido, yo volví a la posada.
Fin Capitulo 5. 

martes, 18 de diciembre de 2012

Dalia Capitulo 4


Capitulo 4:
la retirada del compañero


Me levante de un salto, Joe me lanzo una botella directo a la cara pero la corte en el aire con mi cuchilla antes de que me tocara.
-sal de aquí niña!- grito un hombre, sin embargo estaba siendo poseída por la ira. me lance nuevamente con la cuchilla esperando ser enterrada en alguna zona del cuerpo de Joe, pero este antes de que le tocara, tomo mi cabeza con solo su enorme mano y me levanto apretándome, asfixiándome.
-maldita mosca, arruinaste mi velada- dijo.
-te matare!- gruñí tratando de zafarme de su agarre.
-Dale su merecido! - grito un hombre -!muéstrale que la mujer no debe salir de casa!-
las voces se me filtraron por el odio, sabia que nadie me apoyaría y que losh no podría entrar, debía salir del peligro.
Levante mi pierna derecha y desate ágilmente la cuchilla, lance una patada al aire y golpee el abdomen de Joe.
me soltó de inmediato.
-maldita perra!!- grito.
caí al suelo nuevamente pero esta vez no pude levantarme, Joe venia hacia mi y la cabeza me daba vueltas al haber sido apretada por su enorme mano.
vi una patada venir y mi reacción fue detenerla con mi pierna, por cosas del destino el duro golpe saco mi cuchilla de la pierna izquierda cortándose al acto con ella.
los gritos de los hombres surgían por intervalos, me iba a desmayar y Joe podría hacer lo que deseara conmigo.
me levante apoyándome de una mesa, diciéndome que no me dejaría vencer.
Joe se volvió una bestia desenfrenada, corrió hacia mi, me levanto y lanzo contra la pared que tenia varios cuadros enmarcados. los vidrios saltaron hacia todas direcciones dañándome los brazos y mis mejillas.
-hey grandulon!- se escucho un grito
-que jamas te enseñaron respetar a una dama!?-
la voz me parecía familiar.
-sal de aquí estúpido!- grito Joe.
en ese momento todo se nublo y caí desmayada sobre vidrios rotos y mi propia sangre.
el sonido de agua caer me despertó, el aroma era a la menta. no abrí mis ojos, pero si escuche la respiración de un hombre. no quise abrir los ojos hasta tener mas información del hombre que se acercaba y caminaba en la habitación.
-tienes suerte Lobo- dijo la voz familiar. -la chica despertara dentro de poco-
-gracias- dijo Losh
-puedes ir por mas agua? la posadera dijo que la sacaría del poso-
sentí las patas de Losh alejarse y luego la puerta se cerro.
el hombre se acerco nuevamente a mi y se sentó a mi lado.
algo frío y húmedo refresco mi frente, no me había percatado de cuanto me ardía en ese momento pero si el alivio al sentir el agua. siguió haciendo eso hasta que no sentí ningún movimiento, creí que el hombre se había ido hasta que siento que acaricia mi nariz con su dedo, partiendo desde en medio de mis cejas hasta la punta de la nariz.
la caricia me llevo a Willy, si no estuviera del todo en mis sentidos lo confundiría con el.
Willy me hacia dormir acariciando mi nariz, siempre me alago de tener una Nariz linda y bien formada, decía que era perfecta.
abrí mis ojos para escapar de la dolorosa fantasía y entonces los ojos azules se topan con los mios.
-buenos días pequeña- me dijo John, estaba a unos centímetros de mi, la punta de su nariz golpeaba la mía.
al verlo tan cerca lo empuje lejos desparramando una fuente con agua por toda la cama y el suelo.
-pero que demonios!?- exclamo John
- que hacías enésima de mi!?- pregunte
-así es como me agradeces?!-
-supongo que estar sobre mi no es parte de ayudar!-
John me toma en sus brazos antes de que me hubiera dado cuenta.
-pero que haces!!- alegue, no podía moverme con agilidad, los brazos me pesaban
-te llevare a la tina- dijo serio.
-pero que!?, suéltame!!- grite tratando de golpearlo, pero mi fuerza se iba
me lanzo como un saco dentro de la Tina, agarro un balde de agua fría y me la lanzo encima.
-ahora me escucharas a mi!- me dijo
quite de mis ojos el agua y lo mire sorprendida.
-lo que hiciste a noche fue realmente estúpido!- me grito - acaso siempre vas así cuando Cazas recompensas?! , realmente tan arriesgada eres?!-
no sabia que decir, nunca nadie me había regañado, ni siquiera Willy y los regaños de Losh nunca habían sido tan agresivos.
-si vas de Héroe lo único que lograras es que te maten-
tomo aire. -como anoche, si no hubiera llegado hubiera sido tu fin!-
me sentí débil metida en la tina, con solo una camisa de dormir empapada y trasluciente. John era mi rival y me regañaba, si el estaba haciendo esto es por que losh no me dirigiría la palabra.
-lo siento- dije casi susurrando pero perfectamente audible.
John me miro sorprendido. -realmente eres una niña aun...- dijo. -quien te quito tu infancia?-
me ayudo a levantarme, me cubrió con una toalla. y me sentó en el borde de la tina.
-al parecer no eres tan fuerte como aparentas- dijo
eso rompió lo poco de orgullo que tenia.
-por que lo hiciste?- pregunto
-por que no le teme a la muerte- dijo Losh entrando en el baño. -lo que significa que la vida no le importa nada-
Mire a Losh confundida.
-losh me encontró vigilándolo anoche- dijo John -luego de que supiera que podía oírlo sintió que te estabas metiendo en líos, así que entre a "Caperucitas" a verte, y claro, te tenían en el suelo-
-no necesitaba tu ayuda- gruñí con lo poco de orgullo que me quedaba
losh y John se miraron -como tu digas- dijo John levantándose -si me disculpan, tengo 2millones que ganar-
se fue cerrando la puerta de la habitación.
el silencio quedo entre losh y yo, ambos esperando la reacción del otro, pero nadie se movió, yo miraba la puerta donde John se había ido, losh mirando el suelo.
paso el tiempo y ya la húmeda ropa comenzaba a molestarme.
Losh se levanto y camino hacia la puerta del baño.
-Losh- llame, el se detuvo.
quería decir que lo sentía, que no debí haberme puesto en ira, que debí controlarme. que no se sintiera culpable de no poder detenerme... pero las palabras no salieron y Losh termino la conversación. -ya que actúas por ti misma, has el trabajo tu sola-
se fue de la habitación mordiendo la perilla y dejándola cerrada.
ahora si que estaba sola.
Tome mis ropas y armas, me las puse y salí a la calle, estaba débil pero debía seguir el trabajo.
fui directamente al prostíbulo y busque a Jaquie.
las mujeres me dijeron que ya había vuelto a casa y me dieron la dirección por donde ir sin agregar el tema de anoche, gracias al cielo que no lo mencionaron, me sentía frágil en ese momento.
fui a Casa de Jaquie, una casa de solo un piso muy humilde.
llame a la puerta y ella salio, al verme se lanzo en un abrazo -Dios mio! creí que te habían matado!-
-soy inmortal- dije tratando de aguantar del dolor que sentía con ese abrazo tan fuerte.
-entra, por favor- me dijo.
entre y me sentó en una cómoda silla y ella se sentó frente a mi en otra.
su largo vestido se doblego en sus largas piernas y ella nerviosa comenzó a alisarlo.
-quieres saber que paso... verdad?- pregunto
-se delicada en los detalles- dije
-luego de que Joe te lanzara hacia los cuadros de Fotos de Dollas un Hombre grito tu nombre entre la multitud, corrió donde estabas y te tomo en sus brazos, era un Chico guapo, rubio y de ojos azules, todas las chicas querían ir por el pero se negó a todas.
el echo es que Joe no se quedo de brazos cruzados, se lanzo contra el chico que te tenia en sus brazos y tu Lobo lo defendió lanzándose directo a la cabeza de Joe.
Joe quedo mal herido y a pesar de no tener mucha inteligencia supo tomar la decisión correcta, tomo sus cosas y salio corriendo del lugar-
trate de digerir la historia pero se me hacia bastante difícil ver a John salvándome, el era mi rival ¿porque lo hizo?
-sabes donde podría estar?- pregunte
-su casa esta uno o dos kilómetros, vive en la estación de ferrocarriles-
me levante y extendí mi mano hacia Jaquie. ella la miro como si mi gesto fuera vulgar, tomo mi mano, pero la tomo como si fuese una caricia, entrelazo sus dedos con los mios. -estas pálida y esos cortes en la cara se están infectando, acompáñame-
me llevo de la mano hasta su dormitorio, me sentó en la cama y se fue por una botella que olía a alcohol fuerte y un paño limpio.
acerco una silla que utilizaba para sentarse y maquillarse frente al espejo y vertió de ese alcohol en el paño.
-te arderá, pero te limpiara la herida- me advirtió.
me quito mis gafas que utilizo siempre cuando monto a losh de mi cabeza y sujeto mi cabello con una cinta para que no estorbara en mi cara.
comenzó con pequeños golpes sobre las heridas, algo que me ardía y me hacia llenar los ojos de lágrimas, pero no hice queja alguna.
-pero que valiente- me comento -debe estar doliendo muy fuerte-
-sabes mucho de curaciones?- pregunte
-si, mi hermana era la curandera de esta zona, hasta que los médicos y sus nuevos avances llegaron para quitarnos el trabajo-
quede en silencio unos minutos hasta que ella termino con mi cara.
-no tienes mas heridas?- pregunto yo negué con la cabeza.
-debes tener morado el abdomen- me aseguro -también puedo aliviar eso-
-enserio?- pregunte con curiosidad -si, espérame aquí y quítate el abrigo y el corpiño.
se fue velozmente arrastrando su voluminoso vestido.
me quite con cuidado el abrigo, cada movimiento me hacia temblar de dolor, luego fue el corpiño que no lo había ajustado del todo por lo inflamado que tenia el abdomen.
espere unos 5minutos con solo una camisa de franela puesta, observe como la habitación de Jaquie estaba casi vacía, no habían fotos, ni recuerdos, era solo una Cama, un espejo, un mueble y una silla.
llego con una fuente en sus manos y me hizo acostarme en la cama.
-puedes abrirte la Camisa?- pregunto, yo lo dude. -vamos, somos chicas, no te avergüences-
abrí mi camisa dejando atados los dos botones que ocultaban mis pechos, con eso podría trabajar, me convencí .
miro la mancha morada que estaba en mi abdomen y ahogo un suspiro -Dios mio! como puedes caminar?-
-no exageres, no duele tanto- mentí.
ella lo presiono y no pude aguantar gritar, lo ahogue en el acto.
-mentirosa, recuerda que por hacerte la valiente estas en este estado-
-bien, otro regaño...-
-te regañare cuantas veces sea necesario- dijo
en la fuente que traía había nieve y hojas verdes de alguna planta que me resultaba familiar. las revolvió con la nieve hasta hacer una mezcla de nieve verdosa y la esparció sobre la mancha morada.
el alivio llego al instante.
-te quedaras a dormir- dijo como una orden
-es que...-
-no protestaras si viene tu novio le diré que estas recuperándote-
-espera, ¿que novio?- le pregunte
-el chico de anoche no era tu novio?, oh lo siento parecía que lo fuese por lo preocupado que estaba, cuando se marchaban te tomo como si fueras alguien muy valioso para el-
me sentí extraña en ese momento y oculte mi rostro con el antebrazo. -lo matare- prometí.
la noche había llegado, la nieve en mi Moretón había sido cambiada tres veces y de echo, mostraba mejoría, ya no estaba inflamado, el color morado era rojo y mis ánimos estaban mejorando.
Jaquie me preparo la cena y me la dio en la boca aun que pudiera haberlo echo yo sola.
me comento mas sobre como vivía Joe.
el era mecánico de la estación, al tener un revuelto con un hombre este lo mato, perdió su trabajo y encontró uno nuevo con un hombre llamado Lois, el es el Diablo de la zona, un hombre rico que protege sus hombres. con el robo a muchas personas, mato otras tantas hasta que le prepararon una emboscada y lo atraparon. estuvo en la cárcel un año, pero escapo y hasta hoy es un prófugo condenado a muerte.
jaquie me dejo su cama para descansar, dejo de colocarme nieve, asi que pude dormir con tranquilidad.
estaba mirando como la luz de la luna se filtraba entre las cortinas cuando oigo el aullido de Losh.
una nostalgia llego a mi, ¿con que derecho me aullaba si me dejo sola cuando le necesite? me pregunte.
aunque los nervios me comenzaron a comer viva no me fui al oír el segundo aullido.
Losh podía pudrirse aullando, este trabajo lo haría sola. 

Dalia Capitulo 3


Capitulo 3:

 "Mi Rival"


La nieve en el desierto era algo natural en esta época, nuestros pasos eran lentos, la nieve arremetida por el fuerte viento que nos dañaban los ojos.
Dollast era una ciudad mas urbanizada, se le caracterizaba por ser la ciudad del sur con la única estación de tren, turistas, viajeros, buscadores de trabajo estaban todos los días a todas horas entrando y saliendo de la estación.
caminar con Losh en las calles fue mas fácil, la gente estaba acostumbrada a los extraños sucesos de los Cazadores de Recompensas.
-vamos a buscar donde dormir- dijo Losh y fue lo primero que dijo en todo el viaje de Kellist a Dollast.

Encontramos habitación en una posada humilde, donde nos llevarían desayuno y cena a horas estimadas, en eso se nos fueron $25.000 de los $100.000 que teníamos, a mi parecer era un dolor de estomago, pero para Losh las comodidades eran primero y no quería llevarle la contraria.
dejamos nuestras cosas y salimos de la habitación de soltero que compartiríamos .
al cerrar la puerta empuje sin querer a un hombre, al darme vuelta y pedirle disculpas el hombre me empujo devolviéndome el empujón.
-hey que te pasa!- reclame.
-no me vuelvas a tocar!- dijo
nuestras miradas se encontraron, no era tan hombre para ser exacto, media 1,80 aproximadamente, era mediado a una edad de 20 años, tenia el cabello corto y rubio, sus ojos eran azules. sin dudarlo era atractivo, tenia esa sonrisa picara al darse cuenta de que era una chica casi de su edad.
-pero hey, que hermosura- dijo
Losh gruño y el tipo se alejo un paso.
-se mas cortes y discúlpate, mi intención no fue empujarte- dije enfadada.
-bien, lo siento, pensaba que eras un viejo chico y gruñón-
-pues no lo soy y no vuelvas a decirme "hermosura"-
-bien, veo que me equivoque otra vez, lo de chica y gruñona te queda-
-déjame morderlo- dijo losh
el tipo miro a Losh por unos segundos.
-mi nombre es Dalia- dije al chico aunque no muy sociable mente.
-el mio John- alzo la mano esperando a que se la tomara. -no lo hagas- gruño Losh enfadado.
-tu calla Lobo- dijo el hombre
Losh y yo quedamos paralizados ¿podía oírle?
tome su mano -esto es solo un saludo- dije
-estoy de acuerdo, paz entre nosotros- sonrío
junto a losh nos fuimos en silencio hasta la puerta de la posada.
-me habrá oído?- pregunto
-tal vez solo sea por tus gruñidos- dije tratando de no darle importancia.
caminamos tranquilamente entre la gente hacia el centro de la ciudad, donde siempre nos esperaría un Centro CR, nos sentamos en la plaza central y compramos bocados para rellenarnos.
-Dollast es muy bullicioso- comento Losh tratando de sobarse las orejas contra mi pierna.
-no estabas de difunto conmigo?- pregunte
-y ¿que quieres que haga? ¿que te aplauda con mis patas después de querer matar a alguien?-
-se lo merecía, losh!-
-no, no lo merecía, puede que haya matado a sus hijos pero respóndeme una cosa, ¿tu no estarías cayendo en la misma cadena si la matabas?-
pensé unos segundos. si mataba a Romane, Laura hubiera querido venganza. si, Losh tenia razón pero ¿tan difícil es comprender el mi uso de la justicia?
caminamos hasta el centro CR, no estaba repleto de gente, pero habían unas 15 personas dentro, bebiendo en un Centro estilo Bar.
entramos con losh normalmente, pero las miradas se fueron directamente a nosotros.
hombres viejos, con barba, aliento apestoso, apostando y ablandando a carcajadas se detuvieron a mirarnos. la tensión se sintió en el aire mientras caminábamos hasta el Encargado del centro.
-que trae a una jovencita a lugares tan oscuros- dijo el encargado sirviendo un vaso de licor tan fuerte que una gota que callo se derritió en la madera.
-soy una Cazadora de Recompensas, busco el muro de cabezas- digo inocentemente.
los hombres se rieron a carcajadas, incluso algunos le salían lágrimas.
-tu una Cazadora de recompensas!- grito un hombre
-que edad tienes pequeña?- dijo el encargado
-17 y no soy pequeña- dije de mal humor
-aparentas 13 años- dijo -no le hagas caso a estos idiotas, creen que los Cazadores solo son hombres como ellos- el hombre abrió la mesa tipo bar y me hizo pasar con el llevándome por una puerta ocultada por una cortina -para asegurarnos, necesito tu nombre y Numero de inscripción- me dijo sacando un libro colocándolo sobre un escritorio.
-Dalia Holson , numero 77.3.2- dije
el hombre busco con el dedo.
-valla, eres de Cleridem- dijo impresionado -es primera vez que veo a un CR de esa ciudad.
-lo tomare como cumplido- dije.
-sin embargo el muro de cabezas ya a sido casi desolado, tal vez las cabezas ni las recompensas te gusten-
-eso lo decidiré yo- dije con brusquedad.
el hombre me sonrío, están al lado derecho - dijo
salí de la zona bar y las miradas me siguieron hasta llegar al muro, todos hablando en voz baja.
* se busca hombre, vivo o muerto $100.000
*se busca joya perdida $200.000
las recompensas iban arriba de 100.000 pero mis ojos me llevaron a la codicia. " el niño Joe" vivo o muerto $1.000.000, mis ojos casi salen de mis orbitas.
-no subestimes- advirtió Losh
Alce mi mano para arrancar la publicación y una mano enguantada de blanco se entrometió en mi camino y rasgo el cartel.
-esto es mucho dinero para una pequeña- dijo una voz
di vuelta mi rostro para mirar quien era y fui impactada con unos ojos azules muy cerca de mi, apunto de besarme, lo empuje lejos.
-pero que descortés- exclamo John
-ese Trabajo iba a tomarlo yo- dije enfadada.
john río -así que Dalia la pequeña enojona era una Caza Recompensas, quien iba a sospecharlo-
-devuélvemelo ahora- dije
el movió la hoja en el aire para que yo lo tomara, pero en el momento en que intentaba agarrarlo el lo colocaba mas arriba de lo que podía alcanzar.
sabia que podía saltar tan alto como para alcanzarlo, pero losh me miro con una mirada astuta.
-no lo hagas- me dijo
- vamos pequeña agárralo- se burlo John
cansada de la burla y las risas de los viejos vagos y borrachos de lugar grite
-te reto a una Carrera!-
todos guardaron silencio. -estas segura?- río John acariciando su cabello.
-si y nuestro código es claro a que no puedes negar una carrera-
-estas de broma- dijo John borrando su sonrisa.
-no, no esta jugando- dijo el encargado caminando hacia nosotros.
-apuesto $100 al rubio- grito un hombre.
-$30 al chico!- se escucho y todas las voces apelaban al chico.
-tranquilos! calmados!- grito el encargado.
- como encargado daré inicio a esta carrera por Una cabeza de $1.000.000- tomo el cartel y mostró a todos.
-quien gana obtendrá el dinero y el perdedor tendrá que pagar la misma suma, en total el ganador se llevara 2.000.000!!-
todos los hombres celebraron la suma
-tienen 7 días, si no los cumplen la cabeza volverá al muro y su deshonra los seguirá, ¿están de acuerdo?- nos pregunto el encargado
-esto sera entretenido pequeña, no lo crees?-
-tu lo buscaste- gruñí y losh también
-bien- el encargado tomo nuestras manos y nos la entrelazo en un pacto- Dalia vs John!- todos los hombres rugieron emocionados.
entregamos nuestras placas de CR, las cuales serian puestas sobre la cabeza de "el niño Joe" para que Cazador que la viera supiera sobre la carrera y no se interpusiera en sus caminos.
Salí del Centro con Losh preguntándonos por donde comenzaríamos.
- con el Sheriff no crees?- dijo losh
-vamos- dije
cuando losh comenzó a caminar mire hacia atrás, esperando que Jonh saliera del centro, lo hizo, pero lo único que vi fue que me miraba directamente a mi.
comencé a caminar mas rápido hasta chocar con losh y pisarle una pata.
-ten cuidado!- gruño
-lo siento- pedí
-ahora es cuando menos debes distraerte, preguntaremos al Sheriff y nos iremos a la posada- ordeno
solo obedecí, en momentos en que losh tomaba el mando era porque sabia lo que hacia.
llegamos a la estación de policías, el sheriff nos concedió una reunión a solas con el en su despacho.
-mi nombre es Darwin, ¿en que puedo servirles?-dijo dándome la mano y ofreciéndome asiento como a una dama.
-soy una CR, busco información de "el niño joe"-
el sheriff se puso serio y acaricio su enorme barba
-¿no eres muy pequeña para ser Caza recompensas? ¿donde están tus padres?-
-tengo 17 años, no soy pequeña y no tengo padres- dije algo fastidiada
-lo siento, es curioso, cuanto mides?-
-1,64, es normal!- dije -ahora me ayudara o no?-
-tranquila, debes relajarte, fruncir el ceño no es de damas-
suspire, losh que estaba a mi lado ocultaba su risa
-quien es o es joe?-
-es un ladrón, trabaja para un hombre llamado Lois, ha robado una suma de $5.000.000 en objetos y oro-
-algo que le caracterice?-
-su tamaño y una cicatriz en forma de "s" en su rostro-
-cuando se le vio por ultima vez?-
-escuche que estuvo en la cantina "las frijolitas" armo una pelea ahí, pero en cuanto fui a dar orden se había ido-
-lo ha visto alguna vez?-
-es un prófugo, no puede salir de la ciudad por un aparato que instalamos en su cuello, si sale de Dollast se electrocutara hasta morir.- tomo un puro y corto la punta.
-muy bien, eso simplifica todo, gracias por su atención-
me levante y extendí la mano para despedirme
-tenga cuidado señorita, también ha violado chicas de su edad- me dio la mano
-lo tendré en cuenta- sonreí.
Salimos del centro de policías y caminamos a la posada.
al entrar a nuestra habitación Escuchamos como John entraba en la suya.
-crees que seamos capaces?- pregunte a Losh
Losh se subió a la cama y se estiro -confía en mi nariz, si encontramos su aroma ganaremos 2 millones-
quite mis armas y armaduras quedando con mis ropas normales, mis pantalones cortados y mi corpiño que corte a uno de los vestidos que compre alguna vez.
me acosté en la cama junto a Losh y este apoyo su cabeza en mi brazo estirado.
-así que vamos detrás de un niño- reí
-no sera problema si es mas pequeño que tu-
-que no soy pequeña!- lo golpee
-tranquila- río- mañana iremos a ese bar, intentare asemejar algún aroma y le buscaremos-
-esta bien- lo mire, su aliento me hacia cosquillas en el cuello.
-losh..- lo abrace
-dime-
-eres único- le elogie
sentí un suspiro que dio desde muy en fondo y entonces el sueño me venció y quede dormida sobre su suave pelaje blanco.
El bar "los frijolitos" era el típico bar lleno de bandidos, al entrar, nadie se percato de nuestra llegada, los hombres hablaban en voz alta, competían para ver quien escupía mas lejos o bebía mas licor. con losh fuimos a la mesa donde estaba el cantinero.
-no se aceptan menores aquí- dijo al instante en que me senté.
-tengo 17- dije
me miro con un ojo cerrado, seguramente el otro ojo estaba herido.
-y que hace una dama como tu en estos lugares,¿buscas trabajo como prostituta?-
-solo quiero algo de beber- dije
el cantinero puso un vaso frente a mi y vertió un licor color caramelo -no eres de por aquí, verdad?-
-vengo de Cleridem- comente.
el cantinero se fue ha servir licor a otra mesa, me quede sola con un vaso de licor desconocido que no me planteaba beber.
-hola, señorita- dijo un hombre sentándose a mi lado, losh se puso en guardia de inmediato.
-hola- dije y tome el vaso como si fuera beberlo
-eres una CR verdad?- dijo el hombre.
era un hombre viejo, de barba gris y ojos celestes -si- dije un poco sorprendida -como lo supo? no llevo placa-.
el hombre sonrío - los Cazadores son tipos solitarios, pareciera que lugar donde van llevan ese aura de soledad y codicia-
- así que no soy diferente al resto- dije un poco deprimida.
-cuando entras en el negocio no sales tan fácilmente-
el cantinero volvió y sirvió otro vaso para el anciano.
-yo fui Cazador en la época ilegal, que tiempos niña, correr con tu ganancia y volver a recuperarlo si te pillaban los policías-
-si- reí -especialmente cuando te dejaban una o dos noches tras las rejas-
el hombre me miro sorprendido -que edad tienes?-
-17, a los 10 años comencé, aun era ilegal-
-así que has encontrado una amiga Tomas- dijo el cantinero.
-esta chica vale oro por su experiencia- dijo Tomas colocándome una mano en mi hombro.
-pero, ya no eres CR?- pregunte
el hombre cambio su cara sociable a una melancólica y bebió de su licor.
-eramos equipo cuando los CR eran ilegales, intentamos pasar las pruebas de iniciación pero no calificamos- dijo el cantinero.
-y ahora terminamos como informadores, el destino de todo CR que ama su trabajo-
informadores! pero que suerte estaba teniendo
-cual es tu nombre?- pregunto el cantinero secando un vaso con un paño
-Dalia Holson-
ambos se miraron -así que tu eres la de la carrera, porque no lo dijiste antes!- dijo Tomas
- apostamos por ti- dijo el cantinero.
-bien, si me ayudan con un poco de información estaría bien-
-hace unos días El niño Joe armo una pelea aquí, me dijo que estaba buscando una extraña gema y que estaba dispuesto a todo- dijo el cantinero
-que gema?- pregunte
-el tipo menciono una roja, que supuestamente las hadas la dan como tercer regalo, algo así-
losh me miro con curiosidad.
-es un chico pelirrojo- agrego Tomas - en el cuello trae un mecanismo con el que se electrocutas si sale de Dollast-
-se defiende solo con una pistola, pero creo que su fuerza es suficiente- dijo el cantinero
-pregunta si tienen alguna prenda suya- me recordó losh.
-¿tienen algo de el? ¿no habrá olvidado alguna prenda?-
ambos se miraron -no, pero dejo esto- tomas lanzo en la mesa una servilleta con el nombre de "Caperucitas" bordado.
-Caperucitas es el prostíbulo de la ciudad, esta oculto detrás de las rocas del banco- dijo el cantinero.
me levante y extendí mi mano -se lo agradezco mucho-
-que lindura- dijo el cantinero -si necesitas nuestra ayuda tenemos información por estos lados-
-cada vez que pase a Dollast los buscare- sonreí
me despedí de los Informadores y salí del Bar.
-tenemos que ir a un prostíbulo, que feliz me siento ahora- comento Losh.
-pervertido!, vamos por el trabajo-
-cuando sea humano comprare un sitio así- río
caminamos hacia el banco cuando siento nuevamente esos ojos sobre mi, me doy vuelta sin discreción a mirar y veo a John frente al Bar mirándome, con sus manos en los bolsillos.
-que pasa?- pregunto losh
-Jonh nos sigue- dije
-no sabrá donde vamos si lo perdemos- aseguro Losh -vamos a la posada-
comenzamos a caminar y la nieve comenzó a caer otra vez.
-abra una forma de escuchar cantar a las hadas?- pregunto Losh -digo, para saber cuando nevara-
pensé unos minutos -Joe busca el tercer regalo, ¿tendrá los otros dos?-
-algo me dice que si o la tercera gema posee algo mas especial que los demás-
entramos en la posada y nos sirvieron la cena en un enorme comedor.
-su perro comerá lo mismo señorita?- pregunto el empleado
losh gruño y yo reí - si, comerá lo mismo-
el hombre se fue asustado de Losh y este no le quito los ojos de encima
-como se atreve a llamarme perro?! y tu te ríes!-
gruño losh
-es lo mismo que siento cuando te ríes de mi tamaño- dije
los platos de comida fueron puestos sobre nuestra mesa, losh se acomodo en una silla frente a mi.
-provecho- dije a losh quien desenfrenada mente se lanzo por la carne asada.
-veo que tu perro tiene modales- dijo una voz, por lo varonil y molesta supe de inmediato quien era.
-ni si te ocurra sentarte a mi lado- dije en cuanto John acomodaba una silla. al instante la volvió a su lugar y se sentó en la mesa detrás de mi dándome la espalda pero tan cerca que podíamos apoyarnos en el otro. -en algo te pareces a tu perro, gruñen muy seguido- dijo
losh soltó el pedazo de carne y gruño hacia el, yo me di vuelta mirándolo con detestación.
-bien, bien, no busco pelea- dijo colocando sus manos enguantadas enfrente.
-entonces que quieres- dije
-que te parece que luego de que gane ¿me concedas una cena a solas?- dijo mirando a Losh
-olvídalo, mono de circo- dijo Losh
-olvídalo, no ganaras- dije dándole la espalda.
sentí su sonrisa - a cambio del millón, una cena que te parece?-
-me parece que no por que tu vas a perder y ve juntando el millón que me debes- dije.
-bien, como quieras-
comenzamos a cenar en silencio, losh aun tenia las orejas hacia
atrás y lanzaba miradas asesinas a John.
-cuando me enamore! senti el cielo en mis pies!- John descaradamente comenzó a cantar cuando todos cenaban.
-si solo mi corazón fuera tuyo, dáñalo sin piedad, yo no te voy a abandonar!-
-podrías callarte!!- dije exasperada golpeando la mesa con mi puño.
la gente del lugar opto por irse ya que estábamos armando demasiado escandalo.
-john hay algo llamado respeto- le dije levantándome
-,vamos, al lugar le faltaba una voz armoniosa-
-no la tienes!-
-dime, arruine tu cena?- me dijo con una sonrisa burlesca
lo mire deseando cortarle el cuello
-pues fíjate que no- dije
me senté y seguí comiendo, losh hizo lo mismo.
hubo unos segundos de silencio y John se levanto -que orgullosa pequeña, me gusta- dijo dejando su cena a medias y caminando a su habitación.
La ciudad estaba a oscuras, el viento y la nieve habían apagado las velas de las calles.
con losh caminamos alumbrando con la Gema que El Hada de fango había adaptado como luz cuando yo lo deseara, caminamos entre capas de nieve, yo preocupándome de buscar el prostíbulo , losh preocupándose de que John no nos siguiera.
cuando llegamos al Banco unas mujeres se acercaron a mi.
-niña, ya deberías estar en cama, estos lugares no soy para una criatura- dijo la mujer quien parecía que había tenido una guerra contra el maquillaje.
-busco el prostíbulo "caperucitas"- dije
-oh! chicas una clienta joven- dijo la mujer emocionada. -señorita hacemos servicios a tu antojo- me sedujo
-gracias- dije y el estomago se me revolvió. -pero he venido a buscar a.. un primo- mentí
las mujeres me miraron - jaquie, acompaña a la niña- dijo la mujer.
de entre el grupo de prostitutas salio una joven de mi edad, era rubia y de ojos color miel.
-vamos- me dijo y me tomo del brazo.
-me quedare por aquí afuera- dijo Losh mirando unos arbustos.
-estas seguro?- dije y jaquie me miro.
-con quien hablas?- me pregunto
Losh me miro.
-no, con nadie- dije
losh se fue hacia los arbustos y yo seguí caminando con Jaquie.
- no eres de por aquí?- me pregunto
-soy de Cleridem-
-enserio? siempre he querido conocerlo-
-deberías ir algún día - dije
-,no puedo -
-familia?- pregunte
-no, debo dinero a mi tía- dijo entrando a un lugar lleno de hombres sirviéndose mujeres.
-¿es necesario trabajar en un lugar así?- pregunte.
-mi tía es dueña de este lugar, trabajo para ella- dijo con la mirada triste.
-cuanto debes?-
-$500.000 , me queda poco por pagar, en cuanto salga de esto viajare por todos lados- sonrío optimista mente.
un hombre borracho se acerco a nosotras.-linduras, que dicen, ustedes dos contra mi?-
el hombre nos abrazo y puso su mano apretando mi trasero.
al instante le quite las manos y le di una patada directo a sus partes.
-quita tus manos puto pervertido!- grite y Jaquie me miro sonrojada. -lo siento debí advertirte que aquí no notan la diferencia de si eres o no una empleada- me dijo
-¿así vives todas las noches?- pregunte asqueada.
mirando como las mujeres eran denigradas por hombres que jamas le prometerían nada mas que dinero.
-si...- dijo con tristeza - sueño con salir de aquí, pero si me voy mi tía Me seguirá y me matara como lo hizo con mi Hermana-
me salto el interruptor de venganza y losh no estaba para detenerme.
- saldrás de aquí, mas pronto de lo que crees, te lo prometo- dije
Jaquie me miro confusa -gracias por los ánimos-
la deje para que pudiera volver a su trabajo y yo camine hacia la multitud, un hombre volteaba el licor en el pecho de una mujer y esta de ebria reía como loca llena de Lujuria, intente mirar el piso a cada paso que daba pero los gritos y risas exageradas me hacia mirar para buscar si había un niño en la multitud, no lo había, de seguro Joe no podía entrar aquí, pero ¿como obtuvo la servilleta?
cuando disponía a retirarme una voz me llama la atención, era una voz tan exagerada que tu ve que mirar quien era.
vi a un hombre que fácilmente media uno 2 metros, sus brazos eran tan grandes como si fueran una de sus piernas, tenia músculos hasta en las mejillas. lo que no pude creer fue su cabello, pelirrojo y el collar negro y grueso en su cuello.
cuando río y bebió de una botella lo note en su rostro, la cicatriz en forma de "S" que partía desde su ojo izquierdo y terminaba al lado derecho de su labio.
de donde carajo saco el apodo de "niño Joe" me pregunte.
note que muchas mujeres estaban a su lado y que atacar aquí era peligroso, pero una intención me llevaba a mostrarle que era mio ahora y que su vida iría en cuenta regresiva.
desate mi cuchilla de la mano derecha y me lance sobre la mesa que tenia enfrente. las mujeres suspiraron asustadas de mi repentina aparición y Joe ni siquiera se sobresalto.
-Niño Joe?- pregunte con indiferencia -tu tiempo corre, o escapas o te quedas a morir aquí-
el silencio sobre abundo el lugar hasta que Joe río -quien eres tu pendeja!?-
los demás comenzaron a reírse.
-soy una Caza Recompensas y vengo por tu cabeza-
Joe río mas fuerte y se levanto de su silla para enfrentarme, incluso yo parada en una mesa el de pie me superaba en tamaño.
-un insecto- dijo y con su puño me golpeo en el estomago saltando lejos de la mesa que estaba parada, estrellándome en el duro suelo de piedra.
las personas me miraron mientras me levantaba.
-peleaaa!!- grito un hombre, la gente comenzó a darnos espacio. mi orgullo había sido dañado por un descuido y eso era imperdonable para mi, debía encontrar la forma de salir con pecho inflado del embrollo en que me había metido, losh se enfadara de nuevo.
fin Capitulo 3

lunes, 17 de diciembre de 2012

Dalia Capitulo 2



Capitulo 2: 
 "los contra de mi trabajo"


la Gema iluminaba mi camino arenoso, cada ves que dirigía mi mirada hacia arriba veía la oscura niebla de mugre que tenia que cruzar para volver a la superficie, estaba de mas decir que si hubo un milagro de un Hada seguiría con mi trabajo.
nade hasta ver en la lejanía ramas rotas casi enterradas en la arena, nade mas lento, buscando un árbol completo, pero aun que ya llevaba tiempo no lo encontré, el aire comenzaba a escarear y mi oportunidad se iría.
"las hadas jamas mienten" me consolé "pero jamas hablan claro" seguí nadando esta vez hacia arriba, mi aire no aguantaría demasiado.
mire hacia abajo antes de cruzar la mugre espesa y entonces lo vi.
las ramas caídas no eran trozos de un árbol bajo el agua, estas formaban uno.
nade deprisa bajo el árbol donde algunas ramas formaban las raíces, esparcí arena tan rápido que algunas partículas dañaron mis ojos. ahí estaba, un cofre de madera con diseños árabes. tome una orejera y note el peso.
"ahora es cuando" me dije
tome toda la fuerza en mis piernas y salte en el agua hacia la superficie, nadando entre la mugre aceitosa del fango.
no supe cuando llegue a la superficie hasta que Losh me saco del pantano.
todo se veía gris, mis ojos tomaban poca presencia.
-estas bien?- pregunto Losh pasando su lengua en mis ojos para poder ver.
-los encontré- dije y mi voz sonó ronca y enferma.
-se pondrá bien fiel lobo- canto el hada
estaba acostada sobre la arena, bajo una solitaria palmera que estaba junto al oasis.
-apesto- dije al mirar la mugre que traía. -lo se- losh me ayudo a sentarme y trajo el cofre a mi lado.
-abrámoslo- dijo
disponía a abrir el cofre cuando el hada interrumpe con su armoniosa forma de hablar
-ellos son, no lo abran, los muertos merecen privacidad-
con Losh nos miramos -confiemos en ella- dijo
Losh me llevo sobre su lomo hasta el río que había encontrado el día en que llegamos y me dejo en privacidad para lavarme dejando mis ropas sobre una roca cercana.
la frescura del río me relajo, el insoportable calor y la asquerosa capa de fango sobre mi piel que se iba por la corriente era una bendición, me quede en el agua mas tiempo del que necesitaba, sabia que luego de entregar el cuerpo de los gemelos tendría que irme de Killest.
comencé a pensar en los Gemelos, los tiernos bebes sonrientes de la fotografía me llenaba de tristeza, si fue Laura o su propia madre Romane quien los mato, metió sus cuerpos a un baúl y los lanzo al asquerosa agua contaminada del oasis, entonces ese alguien quien fuese podía ganarse mi odio. es repugnante pensar en la desquiciada mente de una mujer sin piedad, capas de matar almas tan inocentes como aquellos niños.
-Dalia- llamo el hada volando frente a mi rostro, con su pequeña estatura no me había percatado de su presencia hasta que me hablo.
-piensas demasiado y actúas poco- me dijo el hada.
-actuó cuando pienso, cual es el problema?-
-no sueles confiar en la gente verdad?-
-la gente traiciona siempre- le conteste, el hada desendio y se acostó en el agua como si esta fuera una superficie plana.
-comprendo tu corazón, que cubres de piedra, sin embargo busco y no encuentro la razón-
-desconfianza, el mundo es mi enemigo cuando te enteras de las desgracias que se vive día a día-
el hada miro el cielo -las hadas de nieve cantan-
-que quieres decir?-
-nevara esta noche-me miro -deben partir antes del anochecer al norte deben refugiarse-
- a Dollast?-
-como lo llamen los humanos, si no vas esta noche el destino cambiara-
-gracias- sonreí y me salto la duda
¿como llego al fondo del pantano?
-traición- me dijo de inmediato -ayude a un humano y este me lanzo al mar por no darle la Gema blanca-
mire mi gema - es tan importante?-
-cuando ayudas a un Hada todas te deben su gratitud, la gema demuestra el pacto de gratitud estés donde estés si necesitas ayuda muestra la gema a un hada, ella te ayudara-
-valla... ¿entonces porque logro comunicarme con Losh?-
-es el agradecimiento del Hada que te ayudo, tu me has salvado y también estoy agradecida-
le sonreí y me levante para secarme y vestirme. el Hada me ayudo pasándome las prendas una por una, acepte que me ayudara solo para que sintiera que recibía su agradecimiento.
en cuanto estuve vestida me entrego una pieza de hueso pequeño y cuadrado.
-mi regalo- dijo -las hadas te siguen inconscientemente, tu corazón puro es nuestro guía, cuando estés en peligro sopla y ellas vendrán en tu ayuda, pero solo puedes usarla tres veces, ala ultima llamada, desaparecera -
el Hada me beso la mejilla antes de que pudiera decir gracias - espero que nuestro destino vuelva a cruzarnos-
-espero lo mismo- dije y el hada voló hasta desaparecer en el río, buscando alguna zona de fango donde vivir.
- Ya se ha ido?- pregunto losh
-me ha dado una especia de silbato para llamar Hadas- comente
-el segundo regalo de un hada- dijo al mirarlo extendido en mi mano
-así es, el tercero que sera?-
comenzamos a caminar por la ciudad dirigiéndonos al Centro CR
-espero que algo que me vuelva humano-
-losh, realmente deseas ser humano? los de mi especie somos basura, mira como una mujer puede matar a un par de niños-
-hoy creí que te perdería y no podía hacer nada, si me lanzaba a tu rescate te hubiera sido mas estorbo que ayuda...-
-losh.. no digas eso-
-si pudiera tener extremidades hubiera sujetado tu mano...-
me detuve junto con el. -si es tu deseo te ayudare a conseguirlo-
sus ojos brillaron al encontrarse con los mios.
-hablas enserio?-
-si-
nos quedamos mirando tratando de saber que hacer, el momento se estaba volviendo incomodo.
tome el cofre y camine -entre mas temprano lo entregamos mejor, recuerda que hoy nevara-
caminamos sin decirnos nada hasta el Centro CR, losh se quedo afuera y arrastre el cofre hasta el Maloliente hombre.
el hombre río exageradamente -jamas pensé que los encontrarías tan rápido!!, entra mujer, déjalo ahí en el rincón-
entre hasta donde el me permitió y de sus pantalones saco una navaja.
-vamos a abrirlo-
-Hay que telegrafiar a Jeff- dije mientras el hacia maniobras en el candado.
-yo me encargo luego- dijo y la cerradura se abrió.
río nuevamente con esa risa exagerada, parecía estar saltando en un pie por haber encontrado oro.
lo abrió y en efecto, habían dos bebes muertos, ambos puestos de la forma en que cayeron, uno en sima del otro, su piel estaba putrefacta y el aroma al pantano desprendía de ella, aun así parecían dormidos.
-esto es lamentable- dijo el Hombre
el odio creció en mi a tal punto que el hombre cerro el cofre para que detuviera mi euforia.
-telegrafiaremos a Jeff- dijo serio, guardando su sonrisa de dientes podridos.
-dejarme verlos- le ordene, el hombre me miro
-ya sabemos que son ellos, tu trabajo esta echo- toma de la caja de efectivo y metió en un saquito los $100.000.- aquí esta tu paga-
-quiero verlos- dije mas enfadada y lo aparte de mi lado para lanzarme hacia el cofre.
lo abrí y toque a uno niño ligeramente para acomodarlo al lado de su hermano, cuando toque al otro vi lo que había debajo, flores, esencias, y botellas de perfume que al tocarlas el aroma se presento.
-deja eso!- dijo el hombre cerrando el cofre, con el pie lo lanzo lejos de mi, apreté en mi mano una botella de perfume que alcance a recoger.
-como Caza recompensas no tienes derecho a tocar evidencias si se trata de un difunto!-
-ya se quien fue!- le dije
-sal de aquí oportunista, ese es tu trabajo, lo medas es trabajo del sheriff-
sus palabras me hirieron al tacto.
-prometí al llegar a esa casa que mi intención era ayudar y eso are-
-te equivocas, respeta tu código mujercita, tu solo eres una oportunista-

salí eufórica del lugar tomando el dinero, como me hubiera gustado no tomarlo pero lamentablemente lo necesitaba y casi perdí mi vida por esa suma.
salí dando un portazo en la puerta y Losh me miro preocupado.
-que sucedió?- pregunto
-Jamas sabrán quien fue- dije caminando rápido.
-ya tienes una idea?-
-no, una idea no, sino al culpable-
-espera la ultima vez ya nos metimos en un problema por mezclarnos con los guardias de la ciudad en Cleridem-
-ellos no saben lo que yo- dije -no tengo pruebas fiables tampoco nada mas que mi seguridad-
-entonces detente- me dijo y sujeto mi bufanda con su boca -recuerda que nos paso en Claridem, la ley es de los sheriff, nuestro trabajo esta echo-
-en Cleridem fue diferente...-
-porque ni tu sabias el culpable, lo se, fuiste solo por una corazonada-
-esta vez estoy segura- dije a Losh
- a si, quien fue y porque?-
mire hacia un lado, hacia el Centro CR y luego a Losh.
-Romane-
el viento se estaba helando, mi piel descubierta en mis brazos y pantorrillas estaban tan pálidas como la nieve que se aproximaba en caer, el aullido de losh se escuchaba a lo lejos recordándome lo Traidora que fui al dejarlo atado a un árbol para poder hacer lo que mi corazón me dictaba.
¿porque lo hizo? me pregunte ¿que merece?.
Willy me enseño un dicho: "como pecas pagas" crecí pensando en que si hacia algo malo eso mismo me ocurriría y me preocupaba de que a mi alrededor pensara igual ya que así existió un orden dentro de mi y otras personas.
Romane me pareció una mujer desdichada, ¿porque lo habrá echo? volví a preguntarme.
estaba frente a la casa de Laura y la obra se me presento.
Mientras Laura y Romane estaban recogiendo moras, Romane puso la escalera. Laura debió haber ido a algún lugar y fue la oportunidad de Romane. subió por la escalera hasta el cuarto de los gemelos, tomo la propia almohada con sus dedos con el jugo de moras y los ahogo con ella, eso explicaría las manchas. la sangre posiblemente era de ella quien trabaja con las sarsas y sus espinas.
luego de eso, fue de camino a Dollas y lanzo los cuerpos al agua de donde los saque.
golpee la puerta, velas se encendieron, los pasos se escucharon y abrieron la puerta.
Laura desconcertada miro a ambos lados para ver quien había sido ya que rápidamente subí al tejado donde estaba la ventana de la habitación de los gemelos. cerro la puerta y los pasos se perdieron, no había subido al segundo piso.
entre a la habitación, estaba vacía, las cunas ni la cortina estaban. camine con cuidado para que el suelo no crujiera y salí de la habitación.
Camine mirando a mi alrededor, esperando no ser encontrada, mire escaleras abajo y escuche un grito
-Romane la cena estará en unos minutos- escuche a Laura.
-ya voy- dijo Romane y la voz hablo desde la habitación con la cortina roja.
camine mas rápido hacia ella y al notar sus pasos me apegue a la pared para que no viera mi sombra.
puse mi mano en las amarras de cuero que ocultaban una de mis cuchillas.
"como pecas pagas" dije para mi misma y conté hasta tres.
-uno- la sombra se alejo de la cortina -dos- escuche vidrios romperse -tres...-

Todo fue rápido, corrí la cortina, desenfunde mi cuchilla y entonces acorrale a Romane contra la pared cubriendo su boca con mi mano.
-se que fuiste tu!- dije a su oído casi gritando con susurros.
sus ojos mostraban miedo -dime porque mataste a tus propios hijos!-
-yo no lo...- solté por un momento su boca pero la golpee con el codo.
-no te atrevas! , este es tuyo- dije y rompí la botella de perfume comprimiéndola contra su frente y mi mano. comenzó a sangrar de inmediato y lloro por miedo y dolor.
-como pecas pagas gitana- dije con odio iba a rasgar la garganta de la mujer cuando siento un golpe en mi espalda, caigo al suelo con demasiado dolor, dispuesta a matar a quien se interpuso y entonces veo losh, frente a Romane, defendiéndola.
-no es tu problema!- dijo Losh -déjala!-
-no merece su existencia!- dije
-ella no es quien mato a Willy!-
el nombre me trajo a tierra. -la venganza no te llevara a nada-
-losh quítate!- amenase con atacarlo sacando mi otra cuchilla, el no se mueve.
-por favor piedad!- suplico Romane, los pasos de Laura llegaron hasta arriba de la escalera. -Romane que sucede?!-
la escena era algo así.
Laura llego a la puerta, Romane con su frente herida estaba sentada en el suelo llena de pánico, losh cubriéndola y yo con dos cuchillos alzados en mis antebrazos sujetos con correas.
-llamare a los Guardias!- dijo Laura
-no!!- dijo losh pero obviamente nadie mas que yo le oía
-admítelo y entrégate perra!- grite
romane se puso a llorar -eran hijos de pecado, fui abusada y no soy aun casada, que imagen tendrían de mi- dijo Romane y su escusa fue lo que me saco. de mis casillas -debería matarte aquí mismo!- grite y losh ladro empujándome con sus patas.
Laura fue por Romane y la samorreo -fuiste tu?! porque?!-
Romane comenzó a llorar.
-vamos antes de que nos denuncien- dijo losh mas enfadado que nunca.
-entrégate y te dejare vivir- dije a Romane y Laura me miro con comprensión
-gracias por encontrarlos- dijo y me pareció extraño que en esta situación salieran palabras tan amables.
losh salto por la ventana que había roto al entrar y sin mirar atrás salí detrás de el.
Al día siguiente Romane se entrego al Sheriff Jeff y los Gemelos tuvieron un entierro digno.
nosotros no nos fuimos hasta el otro día, la nieve cubría todo y se nos hacia difícil caminar. el hada tenia razón, era mejor habernos ido antes de la nevada.
Losh no me hablo en todo el camino, estaba enfadado, lo notaba en como trataba de evitar mis miradas.
me sentí asquerosamente miserable, pero no me arrepiento de lo que quise hacer anoche. Losh no comprendía mi frustración y no lo comprendería jamas.
fin capitulo 2.  

martes, 11 de diciembre de 2012






¡Nuevo!

Dalia Capitulo 1


En el siglo 18 imaginario la tecnología y la revolución industrial siguió otro rumbo. Las maquinas a vapor y el carbón fueron creciendo aun mas, las maquinas formaban parte de la vida del ser humano y estas eran creadas de sus propias manos.

debido a que las maquinas des empleaban a las personas, el vandalismo se vio como buena opción pero también se dio la posibilidad de legalizar a los caza recompensas que a pesar de ganarse mucho, no todos pasaban por los exámenes de reclutamiento.

los Caza recompensas llevaban siempre orgullosos consigo la medalla con las "CR" grabados en oro y rodeados de dos pergaminos.

cuando querías buscar trabajo, en distintas ciudades había un centro llamado "centro CR" al entrar estaban los bancos donde se daba la recompensa en dinero efectivo, la zona de encarcelamiento, la zona de objetos y el "mural de cabezas" como se solía decir, ahí estaban los nombres, una foto y la recompensa por lo que alguna persona desea recuperar.



Mi nombre es Dalia, tengo actualmente 17 años, a eso de los 10 años comencé con esta carrera por la vida, solo que hace cuatro años atrás se había legalizado.

soy huérfana, o por lo menos eso es lo que se, me crió la persona mas importante que he conocido, un mecánico inventor llamado "Willy el tuercas" ya que siempre iba con su equipo de llaves inglesas y restos de aceite en sus ropas. yo aprendí sus técnicas, el como reparar o inventar cosas.


eramos pobres, el alimento escaseaba y los trabajos también, al cumplir mis 10 años la vida me dio una bofetada y tuve que madurar rápido. Willy debía dinero, mucho para ser mas exactos a la realidad. un día golpearon nuestra puerta, aquel hombre de ojos azules, cicatriz en su mejilla derecha como si fuera el rastro de una sonrisa, si, lamentablemente le recuerdo bien.

-willy? willy el tuercas?- pregunto y su voz era tan ronca que aseguraría que parecía provenir del infierno-

-si, soy yo- dijo Willy con esa cara de viejo gordo y barbón.

-usted le debe a mi señor, creo que se ha metido en un gran embrollo amigo- el hombre dio un paso dentro de la casa, tubo que agacharse para entrar en la puerta, era un gigante.

-lo se, pero piedad, necesito mas tiempo- dijo ya sabiendo que era lo que se aproximaba.

recuerdo haber estado detrás de la puerta que daba hacia el dormitorio, lo mire asustada y el me lanzo una mirada para que me alejara.

-lo siento Willy, el tiempo ha acabado- aquel hombre saco de su bolsillo un cuchillo con mango violeta, lo que suelo recordarme la sangre de demonios.

willy ni siquiera grito, vi el cuchillo entrar en su cuello y salir desde el otro lado, la sangre salpico todo al ser retirada la cuchilla y aquel hombre se marcho, dejándome sola, sin ninguna explicación lógica de porque las personas mas buenas y amables morían.



ahora que estoy dejando mi ciudad natal dudo si mis oportunidades como caza recompensas serian mejores fuera.

-vamos Dalia, aquí ya no queda nada- dijo mi amigo lamiendo mi mano.

-quedan recuerdos- le dije

-los recuerdos están en tu corazón, ¿no es lo que me dices siempre?-

le sonreí, Losh siempre sabia hacerme volver a tierra, era mi mejor amigo y sin el aseguro que soportar estos 7 años hubiera sido imposible.



cuando comencé a buscar la forma de sobrevivir después de la muerte de Willy me aventure al bosque, buscaba todos los días Bayas, raíces, frutas o algún animal que pudiera casar para comer, gracias a eso me cree armas que facilitaban mi trabajo y mi protección. un día escuche un aullido lastimero, en cuanto corrí a buscar que había sido vi a Un lobo cachorro que había sido presa de una trampa para osos. su pierna derecha delantera se destrozo, al tratar de sacarlo lo calme pero el dolor le era tan insoportable que se desmayo y eso facilito mi trabajo, lo saque y con mis conocimientos pude crearle un implante metálico con el tiempo se acostumbro y se volvió mi mejor amigo dentro del bosque.

En ese tiempo ninguno se entendía al otro, pero eso cambio cuando en el bosque hayamos algo mágico.

un Hada estaba débil sobre unas ramas de arboles, subí a rescatarla pensando que era oro, en cuanto la sostuve en mi mano supe que era algo paranormal. nunca creí en las Hadas, en los magos ni siquiera el cielo o el infierno, pero al verla todas esas negaciones desaparecieron y comense a creer

en que el mundo era desconocido.

ayudamos a recuperarla, la alimentábamos con lo que ella nos decía que debía comer, la ayudamos a reparar sus alas y ella estuvo realmente agradecida.

nos dio unas extrañas gemas blancas, nos dijo que mientras las lleváramos puestas podríamos oírnos y entendernos.



Losh y yo hablamos como si nada, o por lo menos yo

quien no me avergüenzo de hablarle, es mi amigo y ambos cazamos por recompensas



-ya no nos queda nada Dalia- me volvió a recordar Loch haciéndome volver a tierra

-lo se- gruñí, odiaba mostrar tristeza -vamos, la siguiente ciudad esta a 5 horas-



nos fuimos de "Cleridem" de noche, llevaba mi mochila llena de privaciones de comida y los bolsos que Losh cargaba en los costados de su lomo llevaban nuestra carpa, frazadas y plantas medicinales.

mis armas estaban en sus fundas, preparada para atacar al primer ladrón que intentara asaltarnos, eran 4 cuchillas que sobresalían de mis muñecas hasta bajo mi codo, otras desde mi tobillo hasta mi rodilla, tan ocultas por unas bandas de cuero que nadie diría "mu" al darse cuenta.

-En cuanto lleguemos quiero un filete de buey- comento Losh rompiendo el silencio de nuestro camino.

-siempre pensando en comer- alegue

-si, pero si no fuera por lo que como no seria dos metros mas grande que tu, bueno cualquiera es mas grande que tu-

me detuve y lo golpe en la cabeza -no soy pequeña!!-

el río sacudiendo su cabeza.



volvimos al silencio, la luna llena alumbraba nuestro camino, a la lejanía se veía el humo del vapor de la locomotora, me lleno de nostalgia como los pinos se iban desvaneciendo con la neblina que comenzaba a bajar. me recordaba como estaba mi futuro impreso en esa visión nocturna, miraba hace unos segundos el bosque de pinos, mi objetivo de mi viaje, en cuanto la neblina decidió bajar se nublo todo, mi vista y mi decisión de seguir ¿era buena idea? nunca había salido de Cleridem, no sabia que habría mas allá de aquellos pinos y temía que todo lo que planeaba se fuera de mis planes.

-estas segura?- pregunto Losh

-de que?-

-de querer malgastar tu vida por una venganza?-

guarde silencio, jamas comprenderé como Losh sabia lo que pensaba

-si te sirve de consuelo, detrás de esos pinos hay un mundo que sera nuestro, te lo aseguro-

-por que tan seguro?- pregunte

-porque soy el rey! soy perfecto y en cuanto encuentre la forma de volverme humano gobernare el mundo y tu, querida seras mi ayudante-

-a, ¿acaso no valgo para gobernar a tu lado?- pregunte indignada

- no, no te sabes controlar, además nadie soporta tu mal humor-

-mal humor?!- lo golpe otra vez

-vez de que hablo?- siempre haces lo mismo! algún día te morderé la mano-

-ni te atrevas- le advertí y el río otra vez.

-me encanta cuando te enfadas- dijo de la nada.

vi como una nube de vapor salia de su nariz y me di cuenta que estábamos rodeados por las nubes.

nos detuvimos al mismo tiempo -es mejor acampar- dije y el asintió con la cabeza.

en unos cuantos segundos la carpa estaba armada, entramos dentro, ordenamos los bolsos. Losh se recostó y yo me acomode en su abdomen, acariciando su suave pelaje blanco, pronto se quedo dormido y por fin al oír su respiración calmada pude dormir yo.

jamas me gusto la sensación de que alguien que pueda estar cansado se esforzara mas que yo. siempre hacia dormir a Losh desde que era un cachorro.



esa noche helada la pase junto al cálido cuerpo de un lobo y nuestra caminata al día siguiente fue el camino mas fácil hasta la ciudad de "kallest".





Capitulo 1 : "los Gemelos perdidos"





-esta ciudad es algo aburrida- comento Losh mientras caminábamos por las calles de Killest, la gente nos miraba asustada, otras nos abrían el paso y otras mas aterradas huían de nuestra presencia.

-no es muy diferente de Cleridem- respondí, mas que nada refiriéndome a los principios de esta, cuando tubo que adaptarse a Losh, un lobo no era bien recibido en las calles de una ciudad.



-vamos a un centro CR antes de que saquen lanzas y me ataquen-dijo losh y se detuvo a mi lado.

no me gustaba montarlo, me hacia ver vulnerable y pequeña, pero al ver que algunos hombres venían por nosotros preparando sus lanzas me monte al lomo de Losh y este corrió por la calle.

la gente a nuestro alrededor nos miraba y nos gritaba maldiciones.
al cabo de una hora eramos prófugos, la gente nos seguía con palas o rastrillos.

-al parecer no somos bienvenidos- dijo Losh ya corriendo con la lengua afuera.

-busquemos el centro CR ahí estaremos a salvo.-

de entre las personas de la calle principal me llego una piedra al antebrazo abriendo mi cuchilla y siendo impulsada hacia afuera.

-Losh busca una calle mas pequeña!- le ordene y el lobo corrió mirando ambos lados.

las piedras me llegaron innumerables veces en mi espalda, las sentía revotar en mis armadura de plomo que me hice antes de salir de Claridem.

Losh dio la vuelta rápidamente hacia la derecha y salto un puesto de mercadería rompiendo todo al impulsarse con sus piernas traseras.

la multitud se airó mas pero no nos siguieron, un gran disparo se escucho en el aire y el silencio gobernó la zona.

-si son aliados no corran!- grito un hombre.

-detente losh- dije

-estas loca? y si es una trampa?- pregunto deteniéndose pero listo para volver a dar su carrera.

soy el guardador de paz de killest, no quiero hacerles daño al menos que se coloquen agresivos!- volvió a gritar.

-vamos losh, es un guardador de la paz, si vamos con el le explicaremos la situación-

losh me dirigió una mirada de desconfianza pero comenzó a caminar lentamente devuelta a la calle principal.

la gente volvió a darnos espacio, un hombre a caballo nos esperaba, era viejo, su barba estaba rasurada pero los vellos bancos le hacían notar que estaba ahí, nos acercamos con la cabeza agachada hasta llegar frente a el.

-somos Cazadores de Recompensas, simples Cazadores que decidieron probar suerte en otra ciudad- dije al mirarlo.

-ha si?, no eres muy pequeña para serlo?-

losh rio, pero nadie mas que yo pudo oírlo, lo golpe en las costillas con mi bota.

-mi edad no muestra mi falta de capacidad- dije

-muéstrame tu placa- dijo

-saque de mi bolsillo la placa de oro y la alce hacia el Guardador de la paz

-pudiste haberla falsificado- me dice y el caballo muestra el mismo enfado que el hombre refregando sus patas en el suelo de tierra.

-estaba buscando un Centro CR, si nos dirige ahí, vera mi titulo de inscripción- asegure.

el hombre dudo por unos segundos -vamos, frente a mi -

Losh comenzó a caminar frente al caballo

-eso estuvo cerca- dije con un alivio

-eso creo, el hombre a caballo impulsa inseguridad y miedo su aroma apesta- dijo losh

-al llegar al centro CR buscaremos trabajo y alquilaremos una habitación te parece?- le comente

-nos costara pero lo tendré de objetivo-

el hombre grito "a la derecha" y Losh doblo

-te has dado cuenta losh?- le pregunte al comenzar a mirar la zona a nuestro alrededor.

-las calles son de tierra, esta ciudad en si es pobre, no lo crees?-

-así veo... ¿crees que nos ira bien aquí?-

lo dude profundamente

-señor, aqui hay mas CR?- pregunte y el hombre me miro

-no muchos, siempre que vienen encuentran que las cabezas y recompensas no son para sus altos atributos- suspiro dándose un aire- son los primeros CR que llegan este año, y eso que estamos a finales de este-

-ya nos afirma CR- dijo Losh

yo asentí dándole la razón



llegamos al Centro de la CR, me baje de Losh y nos disponíamos

a entrar juntos.

-no amarraras a tu lobo?- me pregunto el Guardián bajando se su caballo.

-sabe comportarse- le asegure

-si entras ahí con él armaras otro jaleo, la gente odia los lobos aunque sean amaestrados.

losh gruño, no le gustaba que le dijeran "amaestrado".

- quédate aquí losh, arreglare este asunto y buscare un trabajo-

El guardián me hizo entrar a mi primero y me guío al centro de información de inmediato.

-hola jeff, que te trae a esta pocilga- pregunto el informante

-esta niña asegura ser CR, lleva una placa pero no se si sea real-

-así que una niña- dijo el informante interesado, se acerco a mi y su pestilente sudor me hizo revolverme el estomago.

-mi identificación es 77.3.2- dije tratando de no respirar

el hombre sonrío con unos dientes negros y amarillentos - lo buscare- dijo y nos dio la espalda para buscar en una pared con letras mi numero.

tras buscar y buscar palpando con su dedo las letras aseguro haberlo encontrado.

-eres Dalia Holson, hija de Willy Holson nació en Claridem,- se dio vuelta para mirarme- eres Hija de Willy el tuercas?- pregunto

el escuchar su nombre me dio una punzada en el pecho.

-si- le respondí

el hombre río exageradamente -pensaba que ese tipo moriría solo, y dime como es que ha dejado salir a una lindura como tu a aventurarse?-

-lo asesinaron hace 7 años- dije y incluso encontré dura mis propias palabras.

el hombre borro su sonrisa -oh, es una lastima...-

-tema superado, no quiero lastimas ni condolencias-

-eso me hace recordarlo, nunca admitiendo ni queriendo pedir ayuda, los Holson son unos putos Orgullosos- dijo y su horrible sonrisa reapareció.

-bien, ya puede irse Señor Jeff- le dije y el hombre asintió.

-no te metas en problemas jovencita, estaré vigilando a tu lobo-


Apenas Jeff se fue fui al mural de cabezas y note la realidad de la ciudad. "un cachorro perdido $2" “una mujer perdió su collar $1" la mayoría eran objetos perdidos.

-el mural no es como en Claridem ¿verdad?- pregunto el hombre

-solo hay cosas perdidas- dije

-este no lo he colgado pero tal vez te interese -me dijo entregando un cartel con la foto de dos niños iguales.

-me lo trajeron hoy en la mañana, es una triste noticia-

mire otra vez la imagen de los dos niños sonrientes en la foto y bajo de ellos estaba la recompensa "$100.000" -esta bien para empezar- dije aun que no muy conforme.

salí del centro y Losh me esperaba sentado junto a la puerta. -conseguiste algo?- pregunto

le mostré la hoja -lo mejor que pude encontrar, esta ciudad no solo es pobre es falta de trabajos para nosotros-

-entonces deberíamos irnos- comento Losh

-no, si seguimos no tendremos dinero para llegar a la otra ciudad-



comenzamos a caminar, la tarde nos golpeo y ya comenzaba a oscurecer.

-sera mejor que acampemos- me dijo losh -ya comenzaremos con el trabajo mañana-

mientras armaba la carpa losh había salido a dar su vuelta nocturna, siempre hacia lo mismo, se aseguraba que a nuestro alrededor no hubiera nada que podría hacernos daño, en cuanto volvió, llego mojado y se sacudió el agua frente a mi-

-idiota por que me mojas!?- hay un río mas allá, se amable conmigo y toma-

me entrego una de nuestras canastas con 4 salmones.

hicimos un fuego, no era problema ya que estábamos fuera de la ciudad. cocinamos nuestros salmones y nos sentamos a comer frente al fuego.

-Losh el único lobo que come pescado cosido- reí

-que tenga mejor paladar que otros es lo que me diferencia- dijo y ya su insignia de orgullo resplandecía en su peludo pecho.

- por donde piensas comenzar a buscar a los críos?- pregunto Losh

-empezar por la madre, esta claro no? en momentos así debe de saber donde fue el ultimo lugar donde los vio-

-deberíamos ir a los bares, son una fuente de información muy buena-

Losh tenia razón pero algo me decía que resultaría difícil ya que aparento tener menos que 17.

nos quedamos junto a la hoguera hasta que esta se apago sola mirando las estrellas sin decir nada por largo rato.

-si me perdiera me buscarías?- me pregunto Losh

-nunca te perderías losh- reí

-pero y si me secuestran?-

-quien te querría secuestrar? das miedo a todos- volví a reír y esta vez lo mire, estaba serio.

- hablo en serio, si ya no estuviera a tu lado, me buscarías? -

quede pasmada, no por la pregunta si no de quien provenía.

-claro que si Losh- dije

-enserio?-

-si, somos amigos y yo jamas te dejaría solo si necesitaras mi ayuda-

sus ojos sonrieron y movió la cola agitada mente.

se levanto y se estiro bostezando- es mejor ir a dormir- dijo y ambos entramos en a carpa.



el día siguiente preguntamos en los bares, en los almacenes y en algunas casas hasta dar con la madre de los gemelos.

por motivos de que las personas temían a losh decidimos que el volvería a la carpa a esperarme, así que tome mi mas firme valor y astucia para enfrentarme a alguien que posiblemente no estaba dispuesta a ayudar.

camine a la casa echa de madera vieja, golpee la puerta y espere que alguien abriera.

-si?- dijo una voz

me di un paso atrás y mire hacia el segundo piso, una mujer me miraba desde una ventana.

-busco a Romane- dije recordando el nombre de la madre de los gemelos

-no queremos visitas!- se escucho la voz desde adentro de la casa.

-lo siento- dijo la mujer de la ventana,-entenderá lo complicado que esta todo-

he visto el cartel en el centro CR, solo quiero ayudar- dije mostrando el cartel desplegado.

la mujer entro y luego salio por la puerta.

-valla, una Caza Recompensas?- pregunto nerviosa arreglándose el cabello que tenia desparramado

-mi nombre es Dalia Holson- mostré mi placa y la guarde.

-no eres muy pequeña para un trabajo de hombres?- pregunto la mujer tras el hacerme pasar a la casa.

-mi edad y mi genero no muestra mi falta de capacidad- dije

La casa era realmente pobre, pero las divisiones eran por cortinas, el suelo estaba alfombrado y de las paredes colgaban grandes tejidos de colores. el aroma a incienso deambulaba el aire y me hacia dar arcadas.

-son gitanos?- pregunte.

-solo Romane, yo la cuido y adapte sus costumbres, sus creencias son las mías, las respeto mucho-

-debe extrañar viajar de un lado a otro- comente recordando que en verano siempre los gitanos emigraban a Claridem.

-no lo creo, la encontré camino a Dollas la ciudad del norte estaba herida y embarazada, bueno de los gemelos-

-te dije que no quería ayuda- dijo una voz desde la escalera. -saca a esa oportunista de esta casa-

levante mi mirada y la observe, era una mujer joven, de cabellos negros y ojos marrones, al jusgar sus ojeras no había dormido mucho y sus ojos delataban su enorme tristeza.

una mujer triste y desdichada era reconocible.

-solo quiere ayudar- dijo la mujer en mi defensa

-donde fue la ultima vez que los vio?- pregunte al aire, esperando que la madre me respondiera.

-en su propia cuna, en el segundo piso- dijo la mujer -necesita verlo?-

-si me lo permite- dije sin quitar los ojos de Romane.

la mujer me guío por las escaleras, romane se nos adelanto y entro en una habitación cerrando una cortina roja con gemas y conchas de mar.

-por aquí- dijo la mujer. por un segundo pensé que me guiaría ala misma habitación en la que había entrado Romane, pero seguimos de largo a la habitación y entramos por una que se mantenía acorde a lo que es la casa. una puerta de madera casi desbocada de sus bisagras sonó al abrirse.

la habitación era deprimente, toda madera que crugia a nuestros pies , las dos cunas estaban en un rincón, dándole a la habitación un poco de alegría.

-no hemos tocado nada, no entramos nunca en esta habitación, hoy fue la excepción por su presencia- dijo y camino directamente a las cunas.

-hace cuanto desaparecieron?- pregunte mirando a mi alrededor.

-una semana y media- dijo

mire ala ventana y decidí caminar hacia ella -espera!- me dijo deteniéndome en mitad de camino -no ha visto las cunas? hay manchas en sus ropas que me han quitado el sueño- la mire con curiosidad pero fije mi vista a la ventana ¿que oculta?.

-veamos- dije caminando a las cunas viendo como los músculos recogidos de su cuello se relajaban al instante.

ella tenia razón, la cuna tenia unas gotas de sangre, grandes y pequeñas pero en las almohadas habían moradas, marcas como si alguien se hubiera apoyado, con un poco de imaginación se podría ubicar dos manos en los extremos de esta.

- donde estaban cuando aproximadamente desaparecieron- pregunte mirándola desde el otro extremos de las cunas.

Romane llego caminando despacio hasta llegar a las cunas.

mi instinto me lo dijo "perfecto".

-Romane y yo recogíamos moras- dijo la mujer

me apoye descuidadamente sobre las cunas - moras?-

Romane me miro con repulsión en cambio la mujer se apoyo tan descuidadamente de las cunas como yo.

-si usted no lo sabia en Kallest tenemos las Fresas de nieve, salen solo en invierno.

-interesante no lo sabia- comente como si nada, pero la verdad es que las fresas de nueve eran mis favoritas. despreocupada mente pase a llevar la almohada de la cuna, la manchada de morado.

Romane suspiro fuerte -por favor no mueva nada!- dijo

la mujer la miro con ojos que querían degollarla

-si tiene un poco de respeto por mi.. digo nuestra agonía le pido que no mueva nada de esta habitación-

aparte mis manos de la cuna de inmediato -tranquila Dalia, solo son supersticiones de gitanos, creen que los muertos aun están donde murieron-

mire a Romane quien se iba casi llorando y tome la decisión de irme.

La mujer, quien me comentaba que se llamaba Laura y que vivía en Killest desde hace un año me guío hasta la puerta.

-espero que no se ofenda por las cosas que dice Romane- dijo Laura.

-no debería sentirme ofendida- dije añadiendo antes de que me cerrara la puerta -ambas sabemos que usted adopto sus costumbres debe ser fiel a esas creencias y yo las respeto-

Laura me miro, espere el momento en que ella me dijera algo, alguna escusa por no creer y tomar en menos las ideologías de Romane cuando ella me dijo lo contrario, pero solo callo y cerro la puerta tan rápido que el "adiós " quedo en mis labios.

aun de pie en la puerta mire hacia arriba, la ventana por donde Laura había salido a mirarme.

intente crearme un mapa de la casa pero no logre distinguir si aquella ventana pertenecía a la del cuarto de los gemelos. si era así, Laura mintió de no haber pisado la habitación hasta que entro conmigo, ambas estaban ahí cuando salio Laura a recibirme.

el Aullido de Losh me desato de los pensamientos recordé las miles de veces en que el aullido fue mi ayuda.

Losh me buscaría al tercer aullido si es que no había llegado antes de estos ,no quería preocuparlo pero no podía irme con la cabeza trabajando.

mire nuevamente hacia la ventana, rodee la casa lentamente, detrás de esta estaban las moras. tome una y la eche en mi boca, el sabor me devolvió hasta willy pero elimine la hermosa experiencia al mirar hacia el tejado, había una escalera que daba a un pequeño trozo de tejado que rodeaba la casa hasta la ventana de enfrente.

sin pensarlo dos veces subí y rodee la casa hasta la ventana, mirando la cerradura la abrí con un par de golpecitos y entre.

estaba en lo cierto, daba a la habitación de los gemelos.


Segundo aullido.
losh se preocupara y me regañara, lo sabia.

mire nuevamente la ventana, la cortina tenia manchas moradas.

una de las dos debió haber sido, el jugo de moras en las cortinas y las ropas de los bebes es suficiente. fui a la cuna de los bebes y rasgue trozos de tela.

“mi trabajo no es saber quien fue, sino buscar a los gemelos” me dije, recordando que un Caza recompensas no podía interponerse entre la ley, mi trabajo solo era la búsqueda de dinero.


llegue al campamento cuando ya no veía mis pies en el camino, la niebla ocultaba mi vista y no me quedo mas que quedarme quieta y esperar a que losh diera un ladrido y que me guiara a la carpa, entre enseguida con frío absoluto y Losh me cubrió con su calor.


-tu eres el "detective Narices" Losh, dime por donde vamos- dije.

losh se concentraba en el aroma del trozo de tela que sostenía frente a su nariz. -huele a moras- dijo

-si pero eso no nos lleva a nada-.

siguió olfateando, se detuvo, olfateo, se detuvo, estornudo y siguió olfateando.

-ya tienes algo?- pregunte con ansiedad.

-creo, sígueme-

Losh comenzó a caminar por toda la ciudad, caminamos por calles repletas de personas, llegamos a caminos desolados y campos con familias numerosas . Al cabo de una hora ya no estábamos en Killest sino que camino a Dollas.

el camino era tan seco y desértico como la ciudad de Killest.

-estas seguro que es por aquí? , me imaginaba algo mas clásico, debajo de la casa entre las tablas o enterrados en el jardín-

-es por aquí- dijo y comenzó a trotar hasta llegar a un oasis.

-aquí se pierde el aroma- dijo Losh apuntando su nariz al cielo - hay que buscar por aquí- se comenzó a rascar detrás de las orejas con sus patas traseras.

mire a mi alrededor y vi el oasis, estaba contaminado de mugre, mas que oasis parecía pantano.

-creo que fue el lugar perfecto- dije mirando el asquerosa agua.

-por suerte hemos traído nuestras cosas, tendrás que meterte en el fango pequeña- dijo losh

mire el agua -de acuerdo pero tendrás que llevarme hasta un lago a lavarme- el sonrío.

me quite mis botas y mis armaduras, quedando solo con mis pantalones cortados y una polera que corte para que me ocultara mis senos. me lance al agua insertándome en el fango hasta la cintura enseguida, Losh se río de mi. -ahora eres una ranita!-

comense mi oraciones de Maldiciones mientras luchaba para no hundirme mas en el fango.

mis pies sentían el fango grueso del fondo lo que me hacia pisar con firmeza y confianza, logre caminar entrando mas hasta que el fango verdoso llego a mi cuello.

-no entres mas, si no tocas el fondo no podrás volver a nadando!- grito losh.

-estas seguro que podemos hallarlo aquí?- pregunte otra vez, el aroma a lodo y especias muertas me daban nauseas

-el rastro se pierde aquí, el fango no me deja percibir donde exactamente-

mire a mi alrededor y pensé en lo peligroso que seria seguir a nado, además si alguien hubiera enterrado a los niños en el fango no debió haberlo echo tan profundo.

-deben de estar mas ala orilla- dije a Losh

-vuelve- dijo nervioso -escuche un crujido!-

comense a caminar forzándome en cada pisada, el fango me impedía ir rápido, entonces lo escucho, el crujido que losh con sus oídos caninos había percibido antes que yo.

el fango que creí seguro me traiciono y este cayo a algo profundo, me hundí al instante.

como pude nade hasta la superficie y encontré aire, losh ladraba preocupado. -estoy bien- dije.

-sal de ahí!!- grito Losh

moví mis piernas para nadar y algo extraño se aferro a mi pierna.

el fango me cubrió por completa, se lo que sea que se había aferrado a mi pierna era pesado y me llevaba al fondo que no conocía.

comencé a luchar por el espeso fango intentando volver a la superficie, sabia que si abría mis ojos el fango me dejaría ciega, así que no podía saber cuanto faltaba para mi salvación y el peso me llevaba mas abajo.

nunca se me había cruzado en mi mente el echo de morir, no es que me haya creído inmortal, solo que mis días y el echo de sobrevivir me parecían suficientes para no pensar en la muerte.

en mi mente vino la imagen de Willy, en sus sonrisas y mis mejores momentos junto a el. es nostálgico pensar en algo así ahora que dependía de un milagro.

me quede quieta, deje de luchar, el fango me oprimía y mi falta de oxigeno ya compensaba a secar el cerebro, deje de luchar y al parecer el fango se apiado de mi y dejo de presionarme.

morir en el fango era algo denigrante pero morir por una misión de solo $100.000? era algo que no me perdonaría.

lo que presionaba mi pie dejo de hacerlo lo moví pensando en que posiblemente había tocado fondo y podría amortiguarme y subir con fuerza. me moví tan ágilmente que mi cuerpo parecía estar volando, ya no estaba en fango y al instante abrí los ojos para recibir la luz que casi me dejaba ciega.

un Hada encerrada en una botella resplandecía en la oscuridad casi ya enterrada en arena.

ya no estaba en fango pero el agua era oscura, sin pensarlo fui por ella, la botella estaba cerrada y pensaba en no abrirla.

-ayúdame a salir y yo te ayudare a ti- me canto el hada.

con esfuerzo rompí el cuello de la botella y el hada salio de su encierro.

"ayúdame" pedí con la mirada pero esta me miro con desagrado.

-porque ayudarte debo yo, si solo eres una humana-

pensé unos segundos en silencio y el hada me miraba tratando de leer mis pensamientos.

"te he ayudado, me has dicho que me ayudarías, un Hada no miente y además.." busque el collar que desprendía de mi "tengo la gema Blanca!".

el hada abrió los ojos a no mas poder, sin pensarlo soplo en su mano una burbuja tan grande como para encerrarme en ella y caí al fondo con el peso que ella creo.

-donde has robado eso, mírame a los ojos humana, no creo que merezcas tal tesoro-

-me la ha dado un hada que salve en el bosque- dije respirando el oxigeno

-te subiré- propuso. -no- la detuve -ve arriba mi lobo estará esperándome, avísale que estoy bien y que buscare a los gemelos-

-que buscas entre la oscuridad del lodo?- dijo el hada

-soy una caza recompensas, una madre desdichada busca los cuerpos de sus hijos para que ellos y ella puedan descansar tranquilos-

el hada me miro, tenia unos ojos azules sin pupila, su piel era gris y sus alas amarillas que brillaban. un hada de fango en medio de la nada. ¿habrían mas aquí?

-el llanto de niños ha espantado a muchos de los mios-dijo escuchando mi pregunta -a los pies del árbol encontraras lo ansiado- el hada apunto hacia la izquierda.

-un árbol?- ella asintió con la cabeza. -el árbol y cenizas de el guarda el llanto de niños muertos-

el hada se acerco a mi y toco la Gema blanca -luz para tus ciegos ojos-

-gracias- dije mirando como la Gema resplandeció. tomando el valor y aire suficiente de la burbuja salí reventándola. vi como el hada nado con facilidad a la superficie esperando que realmente advirtiera a Losh y
nade hacia donde el hada me había señalado tratando de buscar un árbol antes de que se me fuera el aire.



fin capitulo 1.